Falta de apetito (Anorexia)

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La pérdida del apetito (la anorexia) es uno de los síntomas más comunes en los pacientes que están recibiendo un tratamiento para el cáncer. La anorexia se puede acompañar de una pérdida importante de peso y de proteínas, y estas son importantes porque son necesarias para reparar los tejidos sanos dañados por el tratamiento.

 

El comer es una actividad social importante, la anorexia, así como el evitar las comidas, lleva a la persona al aislamiento cuando no pueden estar con los demás durante las comidas. No se conocen totalmente las causas de la pérdida de apetito, puede deberse al tratamiento o a la misma enfermedad; son muchos los factores mentales y sociales que pueden afectar el apetito, la depresión, el miedo y la ansiedad se apoderan muchas veces del paciente llevándolo a un estado de anorexia; también el sentimiento de desamparo y de haber perdido el control puede reducir el deseo de comer en el paciente. Muchas veces el paciente no quiere comer, aún cuando los familiares, amigos y personal sanitario se lo ruegan, como una forma de sentir que dominan algo la situación (ya que no puede rehusarse al tratamiento). El diagnóstico así como el tratamiento del cáncer implica muchas veces que el paciente deba pasar mucho tiempo fuera del hogar y de su rutina normal, lo cual incluye las comidas. Por ejemplo las comidas favoritas del paciente podrían no estar disponibles en el hospital, o si a una persona le gustan las comidas picantes o bien condimentadas, y padece de inflamación en el esófago, no le gustarán las comidas sosas y por tanto comerá menos.

 

Los diferentes tratamientos provocan la pérdida del apetito principalmente por sus efectos secundarios; la cirugía puede alterar la absorción de los alimentos cuando se extirpa parte del tubo digestivo, y las cicatrices que quedan en los intestinos hacen que a veces no funcionen bien y causen dolor; la radioterapia puede provocar un cansancio importante que sea la causa de la anorexia, a lo que se añadirá la inapetencia que provoquen la sequedad de boca, las llagas en la boca y garganta y la diarrea; la quimioterapia también altera la absorción de los alimentos y daña la células de los intestinos que crecen rápidamente, los cambios en la percepción del sabor, las náuseas y los vómitos y las llagas en la boca pueden hacer que el paciente prefiera no comer para tener menos molestias; finalmente las terapias biológicas también pueden provocar cansancio, fiebr