Es uno de los efectos adversos observados con las nuevas terapias diana orales dirigidas contra el melanoma. Suele afectar principalmente a las zonas expuestas al sol, con el tercio superior del tronco (zona del escote),cuello, dorso de manos y los pies. Generalmente se produce dentro de las 24 horas de exposición al sol (hay casos descritos tras 15 minutos ), y muy frecuente en los meses de verano. Sin embargo hay casos anecdóticos tras estar sentado cerca de una ventana cristalizada (inducido por la exposición a los rayos UV).

En este apartado conviene destacar que aunque muchos de los efectos secundarios cutáneos de los tratamientos oncológicos son inevitables, sí resulta de gran importancia su detección, prevención y tratamiento precoz para lo cual es aconsejable visitar a su dermatólogo cuando los síntomas son incipientes, lo que evitará disminuciones o suspensiones del tratamiento y el empeoramiento de los síntomas, mejorando la calidad de vida del paciente.